Acerca de las lesiones cerebrales
Cuando el cerebro sufre una lesión, el niño presentará problemas en las vías sensoriales de entrada, en las vías motoras de salida, o en ambas. Cuando un niño no puede ver, oír o sentir adecuadamente, no puede responder de manera apropiada al mundo que lo rodea. Este puede ser un problema grave, como ocurre en el caso del niño que es funcionalmente ciego, sordo, insensible, paralizado y carente del habla.
Este puede ser un problema moderado, como sucede con el niño que no logra utilizar ambos ojos de forma coordinada, carece de la capacidad de ajuste fino para procesar los sonidos habituales del entorno, o es hipersensible —o, por el contrario, hiposensible— al tacto, y que tal vez aún no sea capaz de moverse, hablar o utilizar sus manos al nivel propio de su edad.
Este puede ser un problema leve, como es el caso del niño que no logra leer, escribir o realizar operaciones matemáticas al nivel correspondiente a su edad, y que tal vez carezca del equilibrio, la coordinación, el lenguaje y la destreza manual propios de sus compañeros.
Donar